"Landscape (Paysage) 1891". Gauguin, Paul En esto periodo estacional, en que la claridad se torna naranja, amarilla y marrón, en que las escasas lluvias caídas se hacen diluvios en lugares no lejanos de aquí, y en que los ánimos se templan permitiendo a las emociones ceder paso a la fría y calculadora razón que presagia el invierno que aún está por llegar, compruebo cómo en ocasiones, un mismo suceso, una misma acción, un mismo trance ó una misma función, con circunstancias individuales y ambientales de absoluta equidad, con personas implicadas y ocupadas con auténtica dedicación, se desarrollan y se perciben con un prisma tan diferente que fácilmente se podría poner en duda la citada paridad. Los hechos no cambian, la situación es la misma, entonces me pregunto ¿Qué hace que el resultado sea diferente? Me atrevería a citar como única desigualdad las alas de entusiasmo desplegadas para alcanzar a volar. ¿De dónde sacamos el empeño por hacer, por hacerlo bien, por disfrutar de aquello que hacemos y que procuramos hacer bien? Cierto y conocido es que cientos de inquietos neurotransmisores viajan por nuestra sustancia gris para activar todas aquellas sinapsis neuronales que sin bajar la guardia vigilan nuestro comportamiento; pero como desafortunadamente no son conocidas todas las funciones posibles de las citadas conexiones entre las innumerables biomoleculas, si esto fuese posible permitiría desterrar sinfines de dramas humanos, tenemos la oportunidad de pensar, imaginar, divagar o dar rienda a nuestras propias reflexiones sobre la naturaleza de ese entusiasmo que nos mueve a actuar. Sólo alcanzo a concluir, porque consigo experimentarlo con relativa frecuencia, que las gotas de entusiasmo vertidas en los actos que acometemos, nos brindan tal nivel de satisfacción que nos impulsa nuevamente a actuar para volver a alcanzar ese estado de placer. Quizá lo único que necesitamos es descubrir la potencia del biofeedback para comprobar aquello que dijo D. Gregorio Marañón "la capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual"
17 comentarios:
Una explicación memorable y una reflexión profunda y movilizadora.
El entusiasmo -o su falta- tiñe el color de todo lo que nos rodea, e incluso provoca reacciones en las personas cercanas a nosotros.
No siempre nos acompaña Amiga, bien lo sabemos. Pero racionalizar este fenómeno es muy interesante, porque finalmente debemos insistir, ser muy tercos y apostarle a la prodigiosa energía que nos provoca esa sensación tan especial.
Veo que estás cultivando "anticuerpos" para pasar el otoño y el invierno, Amiga, y hacés muy bien.
Te dejo un afectuoso abrazo!
Gran disertación para encontrar respuesta a algo intangible y desconocido,pero evidente.
Según la dosis de entusiasmo que pongamos en las cosas, ellas se resolverán de una manera o de otra y si la resolución es satisfactoria porque hemos puesto gran empeño en ello, nos producirá felicidad.
Con lo cual, la felicidad está íntimamente ligada al entusiasmo,en mi pobre e inexperta opinión,claro.
Y sigo...si eres feliz,consecuencia directa de haber puesto mucho empeño en algo, que ha salido bien y te ha producido dicha felicidad,eres positivo y el entorno se ve con buenos ojos,todo parece menos malo,más llevadero.Te sale la sonrisa e incluso la risa,la actitud es amable...
Esto quiere decir que si todos pusiésemos mucho entusiasmo en todo...¡tachán!la vida sería más feliz para todos...¿no?
Pues como ve, yo entusiasmo le pongo a las cosas.A ver si un poquito de todos y...
Besos.
Un post para reflexionar muy interesante.
Debemos intentar que las gotas de entusiasmo no se sequen en nuestra vida, ver el vaso de agua medio lleno no medio vacío, no perder la ilusión con el paso del tiempo.
Un beso.
PD.- Dejo tu blog enlazado al mío, con tu permiso, y también entre mis 10 recomendados.
Otro beso.
Te devuelvo la visita Flor, para quedarme un rato disfrutando de lo que acabo de descubrir.
Entusiasmo, actividad, acto, placer ... creo que van tan unidos, para que algo salga bien tenemos que disfrutarlo, y disfrutandolo, llevamos seguro el éxito.
Una bella reflexión, y viví mas de cinco años en granada, allí se quedó un trocito de mi corazón...
¿No lo habras encontrado?
Vuelvo a buscarlo a menudo ( el martes que viene, por ejemplo), pero se esconde tanto que siempre tengo que volver...
Besos
Dijiste "entusiasta"?
Acá estoy yo, incansable entusiasta.
Cúanta razón, don Marañón!
Excelente post.
BACI, STEKI.
Leo y releo tu post, donde la belleza literaria se conjuga con lo emocional, profundo y bello a la vez.
Complicado separar la emoción y el razonamiento, la lógica puede ayudar en las decisiones a tomar, pero sin duda alguna son los sentimientos los que tienen esa última potestad,… Ellos son nuestro DNI emocional.
Siempre es bueno que los ánimos se templen, y mejor aún mantenerse en ese camino de serenidad el mayor tiempo posible.
Te mando un fuerte abrazo
JR
Essa capacidade de se entusiasmar como a sorrir para a vida com todo vigor nasce, sim, de um coração deveras saudável em seus sentimentos.
Saludos de Brasil!
Amiga de Granada, tierra de mis abuelos, te felicito por tus reflexiones profundas y como buscas sensibilidad te invito a visitar mi blog de baladas de siempre y algunas palabras.Desde Argentina-Beto.Un beso.
Hola y es berdad que con capacidad y entusiasmos se logran muchas cosas y con mucha ilusion. saludos
... SAWABONA,
Precioso
JR
....S H I K O B A,
Besos
que bien escribes
Me gustaría leer todos los comentarios a esta entrada, porque seguro lo enriquecen, y me gusta hacerlo, sin embargo, el tiempo, uno de los enemigos del entusiasmo me lo impide.
He de decir que es un placer leer y que el pensamiento empiece a funcionar. Yo no estoy tan segura de que se pueda hablar de circunstancias indivuduales y ambientales de absoluta equidad. No creo que nadie ni nada sea igual. Creo que es en lo que no se ve, precisamente, en lo que nos diferenciamos y éso lo cambia todo. Sin contradecir a Marañón, con el que estoy en absoluto acuerdo, hay otros muchos doctores que han descubierto el poder de esa genética contra la que hay que luchar, eso sí, con ENTUSIASMO. Noviembre puede ser un mes tan dulce como mayo.
Un saludo.
Me encanta como escribes, me pierdo en tus letras, en realidad; te admiro, mucha suerte, y saludos.
Att: Zenab
Me ha encantado tu texto. Voy a volver por supuesto .
Te dejo abrazos desde un dia frio en Miami
Coincido contigo en que percibimos las cosas según cómo sea el cristal con que se miren. Sucede, en todo caso, que ese cristal está impregnado de vida emocional pura, de nuestras experiencias pasadas, nuestra actualidad y las expectativas que tenemos... Así es como resulta que un hecho es tan diferente para unos y otros, no sólo a la hora de juzgar algo como a la de entusiasmarnos con algo.
Besos, Marga. Buena reflexión.
Con entusiasmo te digo que te he dejado un regalito en mi blog, si lo quieres, claro.
Un beso.
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